Son las 6 de la mañana, suena el despertador y nos apresuramos a levantarnos. Ha llegado el día, la Floresta nos espera! Comienza el ritual matutino pre-carrera, ducha, desayuno, ¡importante! Preparar todo lo necesario y en ¡marcha! Rumbo al Toys, punto de encuentro.

Como era de esperar el día amanece soleado y caluroso (26º marcaba el termómetro de camino a la Floresta). El equipo se completa al llegar, 17 Vigías que visten de naranja la carrera, “no hase falta desir nada más…” somos los más guapos, los más fuertes, los mejor vestidos, los más mejores. Es broma somos un grupete de amigos dispuestos a sudar la camiseta y compartir nuestra afición por este deporte.

El reloj marca las 9:00 y tras un ligero calentamiento y después de recoger la bolsa del corredor que contenía: camiseta técnica Makito chula! aunque de color negro que como sabemos absorbe el calor en verano, no vi valientes que se atrevieran a lucirla durante la prueba, un poweredge y un spray de peusek además de un par de muestras de geles anticaída de cabello y recuperador.

Bien lo dejamos todo en el guardarropa habilitado en las instalaciones deportivas y nos dirigimos a la línea de salida, tomamos posiciones y ¡zas! Pistoletazo de salida. Somos un grupo reducido de unos 250 valientes de los cuales llegaremos a meta 204. El grupo se estira rápido, una corta subida inicial de asfalto hace que se rompa el grupo, un giro brusco a la izquierda y empezamos a pisar tierra en ligera bajada, una zona de riera y tierra suelta nos lleva a bordear un campo para volver al asfalto dentro de una urbanización unos 500m y comienzan las hostilidades, bosque por camino ancho hasta salir a la pista donde el recorrido comienza a subir. Empezamos a dosificar las fuerzas ya sabemos lo que nos espera un par de repechos, como los llamamos los Vigías, el 1º el más largo transcurre por una pista ancha de tierra y alcanzará la cota más alta en 268m donde encontraremos el único avituallamiento en carrera que se limita a un vaso de agua, eso sí pudiendo repetir pero viéndonos obligados a tirar el vaso a una papelera justo en ese lugar para no acarrearlo el resto de la prueba.

Bien, estamos en el km 5,5 y empezamos a descender unos 100m por el sendero más técnico que alberga la prueba hasta la cota 150m, no entraña mucha dificultad técnica y en un periquete nos plantamos de nuevo en otra pista que nos llevará al segundo repecho este algo más corto alcanzando la cima en 231m. justo en el km 8,5 nada más coronar, podemos respirar ya hemos superado las mayores dificultades de la prueba, ahora al pie de una casa que se halla en la cima el circuito realiza un giro brusco a la izquierda y una pista ancha híper vertical desciende hasta llevarnos a otro sendero que se va estrechando hasta que se hace difícil avanzar por la maleza, el sendero nos lleva de nuevo a la riera de partida y esta vez tomaremos un desvío que bosque a través nos hará completar la prueba retornando al punto de salida completando la ruta circular y los 10,5km del recorrido.

El GPS marca unos 500m acumulados, no son muchos, pero se han hecho duros y algo monótonos demasiada pista. La pendiente Max. alcanza un 33% la señalización ha sido escasa pero suficiente y los voluntarios estaban situados estratégicamente en todos los puntos críticos por lo que resultaba imposible perderse, la mayoría nos animaba por el nombre a destacar su buen trabajo. Se hecha de menos algún grupo de animación repartido por la montaña a lo Vigia Trail con batukada o dimonis.

A la llegada la familia Vigía se ha ido reuniendo poco a poco y nos hemos apostado a la meta a esperar al resto de participantes animando a todos y cada uno de los que iban entrando, qué gozada pedazo de equipo que tenemos solidarios y respetuosos con los rivales, disfrutando al máximo de la prueba ahora toca reponer fuerzas bocata y refresco que no lo era tanto ya que habían tenido algún problema con los motores de las neveras, eso sí nos dejaron repetir varias veces y al final hasta se enfriaron.

Durante la llegada se procedió a la entrega de recordatorios que se habían sorteado previamente, no pillamos ninguno la que si que pilló fue nuestra campeona Isa Abril a la que felicito que ganó su categoría y quedó 4ª de la gral. de mujeres lástima de podio que se escapó por poquísimo pero aún así pedazo de resultado que teniendo en cuenta que venía de correr el día anterior la media maratón por relevos de Mataró lo hace aún más meritorio, esta chica es una Makina! Suerte tuvieron de esto si no gana la prueba.

Esto es todo en cuanto a podios pero menudas marcas se corrieron nuestros chicos otros que tal … casi todos por debajo de la hora llegando a sub 48, Ricard se quedó a las puertas del top ten en la posición 15, dejando el pabellón Vigía bien alto menudos cracks.

En resumen hemos pasado un día genial entre amigos y la prueba aunque modesta desborda buena voluntad por parte del centro excursionista independent de Catalunya que la organiza, a complementar con algún avituallamiento extra dado el calor y algo de fruta se agradecería para reponer, mejor animación, música, speaker, ¡importante! información en la web ya que no detallaba cosas como los avituallamientos en carrera y sus puntos kilométricos, que lo tenía, ni si había duchas, que las había.

Y no quería dejar de comentar para aquellos que leáis esta crónica que no seáis Vigías todavía y os estéis planteando apuntaros a un club de running que vengáis a probar un jueves, solemos subir a la torre de vigía partiendo del Decathlon de Montigalà a las 20:00h, si tenéis oportunidad porque posiblemente no os arrepentiréis y conoceréis un grupo de personas que respiran running pero más importante que esto que se sienten involucrados por los valores que transmite el club donde todos y cada uno de nosotros nos sentimos parte y todo, entre todos lo hacemos posible y surgen sinergias entre los compañeros que refuerzan nuestros valores, motivan y nos ayudan a progresar. Siempre dispuestos a involucrarnos en causas sociales, si quieres sentirte parte de algo importante no lo dudes el Club Running Vígia es més que un Club, es un grupo de amigos. ¡ Os esperamos !

 
Crónica La Floresta 2017 – por Sussana y Jordi Cassi