Por fin me pongo “oficialmente” la camiseta Vigía! Que ganas tenía 🙂 La semana ha sido un poco complicada debido a una sobrecarga muscular que, más que cortarme el ritmo de entrenos, ha mermado un poco la confianza que tenía en mis capacidades.

Llega el domingo y no puedo evitar sentirme nervioso, esa sensación de las carreras… Llegamos al pueblo más o menos bien de tiempo (nunca llego a la hora prevista), se respira buen rollo!

Enseguida distingo a los compañeros, los que están haciendo la media ya han salido hace un rato. Nos ajustamos dorsal y chip, calentamos un poco, foto de grupo y a la línea de salida. Quedan pocos minutos y intercambiamos sensaciones. Estamos un poco a la expectativa de lo que nos vamos a encontrar.

Personalmente, llevo días teniendo muy claro que mi objetivo es seguir conociéndome como runner, llevo relativamente poco corriendo y menos aun tomándolo un poco en serio. Así que a administrar fuerzas lo mejor que pueda, intentar ir de menos a más a ver que tal, quiero sentirme bien y confiado!

Ahora sí! Suenan los cuartos y la campanada de salida! A correr pues!!! Empezamos el primer kilómetro de bajada, muy fuertes (igual demasiado), casi todo asfaltado, enseguida empezamos pista y a subir. Corremos por tierra rojiza y el paisaje es bonito, he cogido un buen ritmo y empiezo a adelantar a gente, de momento vamos bien. Tras algún corriol y bastante más pista, llego al primer avituallamiento, las piernas me responden bien y en la primera bajada, más o menos larga, alcanzo a un buen grupo de corredores. Eso siempre motiva! Aquí empezamos a subir, me mantengo más o menos bien, kilómetro 10 y empiezo a notarme un poco fatigado de piernas, vienen dos subidas algo largas y pronunciadas y decido subir andando (una foto de Julio Iglesias me recuerda que casi subo arrastrándome). Ha sido una buena decisión, parece ser que ahora la carrera se va a desenvolver en más llanos y bajadas bastante estrechos y, aunque nada complicados, un poquito más técnicos. Pero muy rápidos! Me como esos kilómetros, me siento fuerte y motivado. Voy solo hace un buen rato y, a algo más de un kilómetro de la meta, veo delante otro corredor. Eso me motiva a apretar un poco más, a éste le tengo que pasar, pienso, luego ya acabamos. Me dejo ir en la última bajada, con rocas grandes y divertida para ir haciendo un poco el cabra. Ya se oye el follón en el pueblo, y encaro la última subida, un poquito de sprint para acabar de vaciar depósito y meta!!

Qué bien me lo he pasado, una cursa bonita, bien organizada y rápida. En algunos momentos, unas vistas muy chulas y las partes de bosque más cerrado con encanto y a la sombra. Eso es de agradecer en días así de calurosos.

No tenía ningún objetivo de tiempo, pero estoy satisfecho con el conseguido y, sobretodo, recupero confianza en mí mismo. Tenemos nuestra trail a la vuelta de la esquina y hay que estar fuertes! Un orgullo correr con esta camiseta compañeros, éste ha sido mi bautizo VIGÍA!

Crónica Cursa de la Campana 2017 por Óscar Alqueza
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